Dolor Crónico e Insomnio

El 50 a 80 % de pacientes con dolor crónico, padecen insomnio o algún otro trastorno del sueño.  El dolor de espalda, es la causamos común de dolor crónico, y en las sociedades industrializadas, es el problema médico más común.

El dolor de espalda, también es la causa más común de incapacidad en las personas en edad productiva mejores de 45 años, y ellos reportan trastornos del sueño, frecuentemente.

La evidencia, ha demostrado, que el sueño interrumpido, también exacerba aún más el dolor (3).  Así mismo, se ve afectado el sistema inmunológico y las funciones cognitivas. por lo ton, se desarrolla un círculo vicioso, en el cual el  dolor de espalda hace difícil conciliar el sueño, este sueño interrumpido hace que el dolor empeore, lo que a su vez, hace que conciliar el sueño sea aún más difícil, y así sucesivamente, hasta llegar al insomnio.

El termino insomnio, incluye todos los trastornos del sueño. De todas las condice iones médicas, el dolor, es la primera causa de insomnio. Para las personas con dolor crónico, la dificultad para conciliar el sueño es una causa frecuente de trastorno del sueño, pero levantarse durante la noche, y caminar antes de lo deseado, es un problema frecuente. A eso se agrega, que la mayoría de pacientes con dolor de espalda crónico, no se van a sentir “frescos” al día siguiente cuando se levantan, lo que se llama un “sueño no reparador”.

Como consecuencia de lo anterior, también hay cambios emocionales, de carácter, más fatiga y menos energía, más dolor durante el día

El dolor crónico, afecta el sueño en muchas maneras. Para entender como un problema de dolor hace más difícil conciliar el sueño, debemos de pensar como es el proceso de irnos a dormir por la noche.

Cuando estamos listo para irnos a dormir, hay que tratar de eliminar todas las distracciones para tratar de relajarnos y así poder sentir sueño. Eso incluye, estar en una habitación totalmente en silencio, apagando las luces, tratando de estar cómodos y así tratar de sentir sueño.

Sin embargo, este ambiente silencioso, para el paciente con dolor crónico de espalda, le puede causar problemas, ya que el cerebro en lo único que se va a poder enfocar en ese momento, va a ser en el dolor.  Muchos pacientes refieren, que durante el día, el distraerse, es una de las herramientas más efectivas para controlar el dolor, y esto lo consiguen haciendo actividades que los mantengan ocupados (por ej. leer, ver televisión mientras hacen alguna manualidad, trabajando o interactuando con otras personas, etc.).

Cuando tratan de dormir, no hay distracciones para el cerebro, excepto el dolor, y la percepción del mismo, aumenta.  Mientras más tiempo lleve conciliar el sueño, mas estresante se vuelve la situación. 

Muchos de los pacientes con dolor crónico, también reportan, que durante las noches se levantan frecuentemente. Las investigaciones, han demostrado, que las persona que experimentan dolor de espalda baja durante la noche, pueden experimentar varios “micro despertares”  (un cambio en el patrón de sueño, a un sueño más superficial)  intensos, por hora de sueño. Por lo tanto, el dolor crónico, se torna en una molestia significativa en el sueño nocturno y trastornas las etapas normales de sueño.

Como consecuencia de lo anterior, también hay cambios emocionales, de carácter, más fatiga y menos energía, más dolor durante el día.

Cuando nos vemos en una situación de insomnio, asociado a dolor crónico, es importante que el paciente reciba el mejor tratamiento para el dolor, de una manera multidisciplinaria.

Así como no hay que tratar los síntomas del síndrome de dolor crónico aisladamente, tampoco deben de tratarse los trastornos del sueño aisladamente de la o las causas del dolor.

 Debe de investigarse cualquier otra condición médica que pueda estar afectando el sueño, y debe de ser prioridad tratarla algunos de los problemas médicos asociados pueden ser: apnea del sueño, síndrome de piernas inquietas. Ambas entidades son tratables  y se puede obtener un alivio significativo de los síntomas.

Algunos de los tratamientos que se pueden hacer para los trastornos del sueño son: una adecuada higiene de sueño, que consiste en una serie de estrategias diarias para desarrollar un adecuado ciclo de sueño que gradualmente vaya ayudando a la gente a relajarse y así obtener la cantidad de sueño y descanso que necesite;  técnicas psicológicas, como ejercicios de respiraciones profundas; medicamentos para dormir. 

Primero debe de intentarse las mediadas no medicamentosas, ya que son más seguras y así evitar efectos secundarios. Si estas técnicas, no son lo suficientemente efectivas, entonces debe de consultar a su médico, para la adecuada administración de medicamentos específicos para este trastorno.

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